Publicado en Para ti, Principal, Sentimientos

Etiquetas

Tenemos una gran tendencia a etiquetar, clasificar y juzgar  todo.

Etiquetamos las cualidades de las personas, como buenas, simpáticas, pesadas, amables, generosas, tacañas, etc. Respondiendo esta etiqueta a un determinado momento, a unas determinadas sensasiones subjetivas. Y a partir de ahí tratamos a esa persona en base a esa etiqueta sin mirar cómo es en realidad, como cambia según las circunstancias y su evolución personal, lo que nos lleva a muchas sorpresas: “No me esperaba eso de Fulanito” es una frase bastante repetida, debido a nuestra costumbre de juzgar y etiquetar continuamente a las personas.

Cerramos los ojos ante la persona y nos quedamos con la etiqueta, perdiéndonos toda la riqueza y diversidad de los seres humanos.

Lo mismo hacemos con nuestras relaciones, las etiquetamos como conocidos, amigos, íntimos, hermanos, amores, etc. y actuamos en base a las convenciones que hay para cada una de esa etiqueta, sin darnos cuenta que cada relación es única y que las posibilidades que nos ofrecen para enriquecernos personalmente, para gozar, para amar son ilimitadas, dependen sólo de nuestra creatividad, nuestros sentimientos, nuestras necesidades, nuestra personalidad.

Está en nuestra mano tener más o menos confianza, en algunas cosas o en todas. Elegimos tener más o menos intimidad para algunas cosas o para casi todas. Podemos tener más o menos contacto físico, decidir en cada momento desarrollar más o menos algunos aspectos de la relación. Es nuestra elección, nuestro poder.

Nosotros debemos tomar las riendas de nuestras relaciones personales, de nuestra vida, y desarrollar cada uno de los aspectos de las mismas según nuestras necesidades y nuestros sentimientos. Siempre con respeto y tacto a la hora de tratar a los demás, teniendo en cuenta su situación, sus necesidades y sus sentimientos, haciéndolos compatibles con los propios.

Cada relación es única y como tal hay que vivirla, desde el amor y el respeto hacia nosotros mismos y hacia la otra persona.

Es difícil sustraerse a los juicios (etiquetas) de los demás, hay que tener mucha autoconfianza, fortaleza y valentía para no dejar que nos condicionen los juicios de los demás. Pero más difícil es no hacer esos mismos juicios nosotros, que sin darnos cuenta nos autojuzgamos continuamente, etiquetamos nuestras relaciones, juzgamos y etiquetamos a los demás y sus relaciones sin acordarnos lo que nos duele cuando lo hacen con nosotros.

Desarrollar nuestra personalidad y las relaciones con los demás requiere mucho amor, pero también seguridad en uno mismo, fortaleza y valentía, para expresar asertivamente los sentimientos, las necesidades, para vivir coherentemente con lo que se piensa, se siente y se hace.

Ángel Miguel
Ángel Miguel

 

Autor:

Soy un aprendiz de muchas cosas, sobre todo, de cómo mejorar como ser humano. Espero compartir ese camino de aprendizaje con otras personas, esperando que la comunicación nos ayude a todos en nuestro particular camino. Fomentar un estilo de pensamiento positivo, desde el amor, que desarrolle nuestra creatividad. No hace falta ser un artista para expresarse, como bien puede verse en mis dibujos. Lo importante es como nos sentimos y nuestro desarrollo interior, que se multiplica cuando ejercemos la creatividad en cualquiera de sus aspectos (literatura, pintura, música, etc.) http://www.mylibreto.com/libros/es_luz-y-vida-angel-miguel-bermudez-hernanez-novela-amor.html

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